Meses han transcurrido desde la finalización de las obras de una de las grandes infraestructuras que se han ejecutado en los últimos 10 años en Granada, hablamos del Metropolitano de Granada. El cual, como eje vertebrador de la ciudad y conexión de nodos, ha plasmado un nuevo concepto de movilidad urbana en transporte colectivo, facilitando la conexión con diferentes hitos y nodos centrales de la ciudad.
Tras la ejecución de dicha infraestructura, quedaron relegados las vías aledañas y perimetrales (las cuales se vieron obligadas a remodelarse de urgencia para dar paso al tráfico, debido a la interrupción del Camino de Ronda), las cuales serían fruto de una rehabilitación y remodelación posterior; hablamos del eje Avenida de Barcelona - Paseo Jardín de la Reina - Calle Arabial.
Ha sido este año 2020 cuando se están ejecutando las mismas, habiendo comenzado la fase de replanteo a finales de 2019 en la Avenida de Barcelona. Hasta aquí cabría pensar que la remodelación de los viales peatonales, mobiliario urbano, y viales de circulación rodada sería una intervención quirúrgica a nivel urbanístico, sin mayor dificultad técnica.
Hasta la fecha (aún en ejecución) se ha podido comprobar la falta de organización y coordinación de las diferentes fases de ejecución de la obra, así como del inicio en el replanteo de los bordillos que delimitan las bandas perimetrales peatonales, incluso en el replanteo y delimitación de los alcorques para la vegetación existente. Ejemplo de ello es la disposición de la banda de adoquines que hace de transición entre la calzada y la acera, para, posteriormetne cerca de un mes después, ejecutar nuevamente las zanjas para la implementación del sistema de imbornales y alcantarillado, cuando lo efectivo (en términos de tiempo y costes económicos) hubiera sido realizarlo conjuntamente de manera organizada.
Estos desajustes, unidos a los retrasos propios de la construcción, la falta de organización por parte de la empresa constructora adjudicataria y dirección a pie de obra, nos ha llevado a que en el último trimestre de 2020 aún esté sin concluir.
Dentro del sistema de movilidad urbana, sería de esperar que disponga este eje vertebrador de una ciclo-vía para bicicletas y patinetes eléctricos, ampliando y mejorando la red de carriles bici de la ciudad (la cual es muy deficitaria), y facilitando y mejorando la movilidad urbana, tanto a nivel de peatón como de circulación rodada.
Una vez finalizada la intervención, que duda cabe que el eje Avenida de Barcelona - Jardín de la Reina - Calle Arabial, constituirá un nuevo eje remodelado, más seguro y cabe decir, más humano, en cuanto a la mejora peatonal que supone dicha intervención para la ciudad de Granada.